Google+ Lactando amando. Crianza feliz.: No es lo mismo libertad que libertinaje y las madres no somos libertinas..

sábado, 25 de junio de 2011

No es lo mismo libertad que libertinaje y las madres no somos libertinas..

Ya somos muchas las que estamos escribiendo acerca de lo que ocurrió el otro día en un blog amigo. Hubo un comentario anónimo, en referencia a un post donde hablaba del porteo de su hijo en portabebés, que dejó mucho que desear, no por sus ideas sino por la falta de respeto mostrada. Tanta fue esta que acabó por decir que las que creemos en la crianza natural somos sectarias (es decir, somos fanáticas de la crianza natural), algo que pienso que es totalmente negativo y contraproducente, pues los fanatismos y los extremos nunca son buenos.

En todo el mundo existen millones de formas de criar a un hijo, tantas formas como padres, desde las que dejan al niño en libre albedrío y pasan de él hasta los que “educan” a sus hijos a golpes. Ambos extremos son extremadamente negativos. Es igual de malo imponer tus deseos en el niño a la fuerza y pegando e insultando que dejar al niño (que aún no sabe valerse por sí mismo y no sabe valorar qué es lo mejor y lo peor para él así como reconocer los peligros) como cosa perdida y no hacerle ni el menor caso. A esto se le llama maltrato por omisión, a lo otro maltrato físico o psicológico, aunque todos ellos no dejan de ser maltrato infantil.


Como veis de nuevo, ningún extremo es bueno y mucho menos cuando se trata de la crianza de un hijo. Todos los padres queremos lo mejor para nuestros hijos y a veces nos equivocamos con las formas, en eso estoy totalmente de acuerdo, pero ello puede tener consecuencias nefastas o no, y eso es lo que hay que sopesar en cada caso.
Nosotros, como padres adultos debemos ser responsables y conscientes de la crianza de nuestros pequeños y ejecutarla de la mejor manera posible, pero a veces ocurre que nosotros, que un día fuimos hijos, no tuvimos esa infancia que quizá nos hubiera gustado, llena de métodos de aprendizaje e imposiciones e incluso puede que con “alguna bofetada a tiempo”. Y de ahí salen dos vertientes: una en la que esos padres, a pesar de todo consideran que la forma que crianza que utilizaron con ellos es válida y efectiva y que a pesar del sufrimiento causado vale la pena porque “educa” y pone al niño en “su lugar” y la otra vertiente en la que esos padres que han sufrido métodos de crianza cuanto menos cuestionables juran no hacer lo mismo con sus hijos pero a veces les perjudican más que ayudan si darse cuenta pues no los dejan desarrollarse y madurar (niños sobreprotegidos). El problema de estas dos partes es que a veces no son conscientes de que pueden estar haciendo mal al niño de ambas formas si están convencidos o les convencieron de que hacen lo mejor para ellos,
Pero por suerte para nuestros hijos, la amplia mayoría de padres nos encontramos a caballo entre estas dos vertientes, dejando a nuestro hijo la libertad necesaria para que pueda tomar sus propias decisiones dentro de las posibles para su edad (evidentemente si nuestro hijo  de diez años decide beberse un vaso de ron o nuestro bebé de quince meses decide meter la mano en la estufa no les vamos a dejar) y permitiéndole que se desarrolle según su edad, pero siendo consecuentes de que en el mundo existen normas, normas de convivencia, normas familiares, sociales, normas de tráfico, laborales, leyes…en fin…resumiendo, estamos rodeados de normas y leyes que debemos cumplir y en el caso de algunas, básicas para nuestra vida y nuestra integridad. Y debemos enseñar a nuestros hijos que estas existen y que hay que cumplirlas por su propio bien.

Y aquí pienso que radica el error de la gente que nos juzga a las madres que defendemos la crianza natural, el porteo y la lactancia materna.
No es lo mismo libertad que libertinaje, tanto a la hora de criar a nuestros hijos como en nosotros mismos, no es lo mismo ser libres de poder criar a nuestros hijos de la manera que creamos conveniente a hacerlo como a nosotros mejor nos convenga aunque ello suponga que no es lo mejor para ellos... y tampoco es lo mismo criar a nuestros hijos en libertad teniendo en cuenta su opinión y sus necesidades que dejarlo en “libertad salvaje” sin cuidar y velar por ellos y sin tener en cuenta que hay cosas perjudiciales para ellos.
Y esta gente que nos critica y nos llama sectarios, bien podía aprender la diferencia entre estos dos términos y preocuparse un poco más por conocer mejor nuestra forma de crianza, una forma de crianza natural, que carece de métodos, conductistas o no, para criar, cuidar y enseñar a nuestros hijos. Nosotros simplemente nos dejamos llevar por nuestro instinto como padres, como siempre se ha hecho.

La maternidad se mueve por el instinto, desde el principio de los tiempos ha sido así, antes nadie seguía métodos para enseñar a dormir, ni a comer, ni a comportase… antes simplemente se seguía a nuestro corazón de padres y por lo visto, viendo como seguimos poblando la Tierra, no nos ha debido ir tan mal… El instinto es natural, es lo que levamos dentro desde que nacemos y es lo que nos hace seguir adelante y sobrevivir. El reflejo de succión en un recién nacido es puro instinto, el llanto del bebé y del niño es puro instinto, incluso en los adultos, decidme, ¿acaso cuando lloramos a solas nos hace el mismo bien que cuando lo hacemos frente a alguien que nos consuela?, por supuesto que no, pero esta es otra historia. Cuando gritamos si algo nos asusta, eso es instinto, cuando luchamos ante un agresor, eso es instinto, comer, beber, dormir… todo esto es instinto, instinto de supervivencia y el instinto maternal también lo es, es el que nos mueve a cuidar y proteger a nuestras crías para que sobrevivan y salgan adelante como animales que somos, racionales pero animales al fin y al cabo. Y gracias a ese instinto hemos sobrevivido y nos hemos desarrollado durante millones de años hasta hoy, mejorando nuestras capacidades, y por tanto no nos hacen falta métodos creados por el hombre para hacerlo mejor.

Los padres que promovemos la crianza natural no criamos niños salvajes, criamos niños y futuros adultos seguros de si mismos, felices y fuertes, porque han tenido en nosotros todo cuanto han necesitado para desarrollarse naturalmente sin que les presionemos para que maduren antes de tiempo. Padres que no se han dejado llevar por lo que le ha dicho otro ser humano, ese ser humano enfermizo que, a saber por qué motivos, ve a los niños como seres manipuladores, tiranos y malos, como seres molestos, en vez de verlos como lo que son, los seres más inocentes y vulnerables de la Tierra que necesitan de nuestro cuidado y amor para sobrevivir y conseguir un buen futuro.
Nosotros, unos unas cosas, otros otras y otros todas, colechamos con nuestros hijos porque consideramos que lo necesitan, damos a nuestros hijos el pecho hasta que ellos deciden porque sabemos que es lo mejor para ellos física y emocionalmente, los porteamos o los llevamos en brazos porque ellos lo necesitan, de bebés siempre y de pequeños a veces. Abrazamos a nuestros hijos, los besamos, los acariciamos, les damos amor porque sabemos que es vital para ellos. Pero no le dejamos hacer todo aquello que les pueda dañar ni perjudicar, y eso es primordial.
Nosotros no hacemos ningún mal por llevar a un niño de tres años en brazos cuando lo necesita y nos necesita, eso, a diferencia de hacerle mal, les hace sentirse más seguros de si mismos y de sus padres, pues sus necesidades son escuchadas. Nosotros no hacemos ningún mal a nuestros hijos al respetar sus tiempos para dejar el pañal, lo haremos cuando ellos se sientan preparados y no cuando nos lo diga otro, ¿acaso le hacen mal a alguien llevando pañal o chupete o tomando pecho con tres años?, no…pero aún así se empeñan en convencernos de que eso está  mal, pero sin ninguna base ni argumento.
Evidentemente habrá de todo, madres que sobreprotegen a sus hijos y que no dejan que crezcan y se desarrollen con todo lo que ello conlleva, pero ese no es nuestro caso, solo respetamos las necesidades y los tiempos naturales de desarrollo de nuestros hijos, que por cierto, no son los mismos en cada niño, cada uno tiene su propio ritmo y eso también hay que respetarlo, y con ello no digo que no le alentemos y le ayudemos a avanzar, solo que debemos hacerlo poco a poco y a su debido tiempo.

Otros padres siguen métodos de crianza con sus hijos, unos carentes de sentido común y otros mejores, pero métodos al fin y al cabo, unos los siguen a raja tabla y otros los adaptan a sus necesidades, lo más coherente. Pero esto tampoco tiene por qué ser malo para los niños, eso no se puede valorar así, sin conocer las circunstancias, siempre y cuando esos métodos sean respetuosos con el niño. Por ejemplo, miles de niños duermen en su propia habitación desde que nacen y les va genial y son niños perfectamente sanos y felices.
Y me parece bien que críen a sus hijos así, lo respeto y nunca les podré decir malos padres porque no lo son.
Pero ante lo que no puedo quedarme callada es ante que muchos nos quieran vender que dejar llorar a nuestros hijos, obligarles a comer o dejarlos sin comer, no cogerles en brazos, no darles cariño e incluso que algunos me quieran vender que dar un cachete a tiempo educa es beneficioso para nuestros hijos, porque no lo es, no lo podrá ser en la vida.
Y por no creerme que no respetar a niño es bueno para él no soy una sectaria, porque no soy fanática de nada, porque no sigo ningún método ni a ningún gurú, porque sigo mi propio instinto como madre y también mi sentido común y porque no le hago ningún mal a mi hijo dándole lo que necesita sino todo lo contrario.
Evidentemente no soy una super mamá, no soy la mejor madre del mundo, cometo errores y tengo mis limitaciones, pero intento,como todos los padres que quieren a sus hijos, darle lo mejor a mi pequeño, y como para mi lo mejor es mi instinto como madre, así lo hago.
La crianza natural no es una secta, es lo que la naturaleza nos ha dejado y la mejor opción, sin lugar a dudas, para nuestros hijos.

5 comentarios:

  1. Gracieta, aquí estoy, la primera en contestar :-) He leído el post al que te refieres y sinceramente tampoco da para tanto como tu apuntas... De pronto hablas de padres que pegan a sus hijos "por educar" y sinceramente no creo que haga falta ser madre naturista (?) para estar en contra! Por supuesto que con tres agnos (y cuatro también!) tienes todo el derecho a llevar a tu hijo en brazos, porta bebes o carrito, faltaría mas! No veo la relación entre eso y todo lo demás que explicas... Y tampoco creo que a esos comentarios haya que darles tanto valor... En cuanto a lo de la secta, "a palabras necias oídos sordos" a no ser que "el que se pica, ajos come", besos

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  2. Amiga, hablo de los padres que pegan al igual que hablo de los padres pasotas para explicar que existen extremos y que los extremos siempre son malos. Si te fijas, hablo de que por suerte la mayoria no somos así, ni un extremo ni el otro.
    Y por supuesto, ninguna de nosotras vemos bien el maltrato en ninguna de sus formas, de lo contrario sería preocupante...
    Y el post pues si...no es para tanto el comentario, pero a una le hace recapacitar y darse cuenta de que hay mucha gente con mucho tiempo libre y mucha mala leche por ahí que insulta sin tener ni idea de lo que dice, eso te suena, ¿verdad?.
    Precisamente lo que defiendo es que lleves a tu hijo en brazos, andando o en carrito es igual de válido pero estas dos ultimas se ven como normales y llevar a un niño en brazos no, parece que fuera malo.
    Y la relación está bien clarita, yo no hablo del otro blog, hablo de mi y mi experiencia con la crianza natural y de todas esas madres que se dejan guiar por su instinto maternal como yo.
    Una vez más, amiga, no he vuelto a ofender a nadie y una vez mas, tanto con lo que escribo como con la forma de criar a mi hijo tengo mi conciencia muy tranquila :D

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  3. Estupenda entrada. Parece que los padres, en general, estemos siempre en el ojo del huracán. Y que todo el mundo criaría a nuestros hijos mucho mejor que nosotros mismos.
    Pienso que al final cada niño es diferente, y lo que con unos funciona, con otros falla estrepitosamente, de modo que al final lo único que sirve es el sentido común, observarles e ir aprendiendo sobre la marcha.
    Sobre lo de sentirse aludida, es algo absolutamente normal, porque nuestros hijos nos tocan mucho la fibra sensible, y ocurre tanto con los que practican la crianza natural como con los que no.

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  4. Graciata,
    Solo decirte que me ha encantado el tono sereno y "normalizador" de tu post.
    Abrazos matutinos!

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  5. Yo quiero distinguir dos conceptos que veo que se confunden a menudo:
    - No es lo mismo, al menos no para mi, crianza con apego que crianza natural (y además existe toda una gama e grises en medio). Para mi crianza con apego es criar respetando los principios de la teoria del apego de Bowlby, que resumiendo consiste en respetar la necesidad del bebé de estar próximo a su madre, de ser acunado en brazos, protegido y cuidado. La crianza natural para mi va un paso más allá, recoge los principios de la crianza con apego pero digamos que es algo más exigente, por ejemplo no contempla el destete a elección de la madre (uno de sus principios es que el niño se destete a su ritmo), abogan por las menores intervenciones posibles durante el parto (desde mi punto de vista una madre que elige ponerse la epidural puede practicar perfectamente la crianza con apego, sin embargo desde el punto de vista de la crianza natural ya es un quiebro). De hecho podemos ver la diferencia por ejemplo entre la pagina de bebes y mas claramente pro crianza con apego y foros como del crianza natural, cuyo nivel de exigencia es mucho mayor y lo convierten casi en un dogma que si se vulnera "ya no eres crianza natural", así es normal ver criticar a madres por destetar o por querer algun nivel de intervención en el parto.

    - Una cosa que no comparto es la afirmación "antes nadie seguía métodos para enseñar a dormir, ni a comer, ni a comportase… antes simplemente se seguía a nuestro corazón de padres y por lo visto, viendo como seguimos poblando la Tierra". Bueno, no se a donde remontas el antes, pero métodos de crianza se conocen desde que se conocen desde el inicio de la civilización, de hecho la crianza de los hijos va ligada a la filosofia concreta de la sociedad que se trate, mundialmente conocidos eran los metodos de la educación espartana, pero es que hasta en las tribus más primitivas nos encontramos metodos de crianza que varian enormemente según sus creencias y creeme, muchas veces son todo lo contrario a lo que se conoce como crianza natural. Por ejemplo se sabe que numerosas tribus entre ellas americanas o aborígenes, impedían tomar calostro a los bebés, también se conocen muchos casos tanto de tribus como de civilizaciones más avanzadas que impedían el gateo de los bebés. El ser humano es social, entra dentro de nuestra naturaleza y nuestras pautas de crianza han venido marcadas por el tipo de sociedad concreto de cada momento, siempre siempre siempre han existido metodos de crianza. Si era una sociedad guerrera a los niños les instruían casi desde el nacimiento para ser guerreros (vamos, un poco criando psicopatas), si era una sociedad recolectora probablemente se tomaran las cosas con más calma.

    Por ello hay que tener cuidado al manejar los conceptos de "natural" en el ser humano, porque se difumina enormemente con los comportamientos sociales, por otro lado parte de nuestra naturaleza.

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