Obviamente pasar el #8Jencasa no es lo mismo que vivirlo in
situ. No ves en vivo a las mamis buscar
un enchufe como oasis en el desierto, ni tiritar de frío con el aire
acondicionado siberiano. Y por desgracia tampoco tienes la ocasión de ver en
persona a muchas de esas madres que igual te hubiera gustado ver y
desvirtualizar más allá de la red. La verdad es que me hubiera encantado poder
conocer a muchas de ellas personalmente y darles un buen abrazo…
Sin embargo el #8jencasa también tiene algunas ventajas.
Como no tener que preocuparte de viajes, de modelitos y estilismos o de como
apañarte con los niños, comer con normalidad...De hecho buena parte de la jornada me la pasé dándole
teta a Ángela mientras iba viendo taller tras taller.
Por no hablar del
ambiente tan sumamente divertido que tanto las propias madres asistentes, como
las demás madres del #8jencasa vivimos en Twitter, entre las opiniones serias a
las bromas y los chascarrillos. Quizás la forma de estar más cerca aun en la
distancia.
