Hace unas semanas tuve un sueño maravilloso:
Por fin daba a luz a mi hija querida, el parto perfecto, en mi propia cama, rodeada de quien más deseo tener a mi lado en ese momento: mi marido y mi hijo, ambos presentes y disfrutando del momento.
Sintiendo el dolor del parto pero controlándolo con toda naturalidad, respirando y sintiendo, porque no había nadie que me molestase, simplemente me dejaba llevar por mis instintos de mamífera...
Por fin vi a mi hija, ya salía de mí, la ayudé a salir con mis propias manos y la puse sobre mi regazo, era tan bonita....me miró con sus ojazos bien abiertos y me sentía realmente plena y poderosa viviendo ese momento en familia e intimidad... mi hijo se acercó y lo abracé, besó a su hermana con dulzura y nos quedamos así los cuatro, abrazados, durante mucho tiempo… Besaba a mi marido, a mi hijo, a mi hija mientras buscaba mi pecho acompañada de su hermano…fue la mejor bienvenida que le pudimos dar.
Por fin daba a luz a mi hija querida, el parto perfecto, en mi propia cama, rodeada de quien más deseo tener a mi lado en ese momento: mi marido y mi hijo, ambos presentes y disfrutando del momento.
Sintiendo el dolor del parto pero controlándolo con toda naturalidad, respirando y sintiendo, porque no había nadie que me molestase, simplemente me dejaba llevar por mis instintos de mamífera...
Por fin vi a mi hija, ya salía de mí, la ayudé a salir con mis propias manos y la puse sobre mi regazo, era tan bonita....me miró con sus ojazos bien abiertos y me sentía realmente plena y poderosa viviendo ese momento en familia e intimidad... mi hijo se acercó y lo abracé, besó a su hermana con dulzura y nos quedamos así los cuatro, abrazados, durante mucho tiempo… Besaba a mi marido, a mi hijo, a mi hija mientras buscaba mi pecho acompañada de su hermano…fue la mejor bienvenida que le pudimos dar.

